Analogías
Las analogías consisten en relacionar un problema, objeto o situación con algo diferente que tenga alguna característica semejante.
Imagina que abres tu refrigerador y encuentras un caos: alimentos detrás de otros, recipientes que olvidaste que existían y productos a punto de caducar.
En lugar de pensar solamente en cómo organizarlo, podemos hacer una pregunta extraña:
“¿Cómo funciona un aeropuerto?”
Parece que no tiene ninguna relación.
Pero pensemos: en un aeropuerto todo tiene una ubicación, existen zonas, señales, categorías y sistemas para saber qué ocurre y cuándo.
Ahora podemos trasladar esas características al refrigerador.
Tal vez podemos crear zonas, ordenar los alimentos por categorías y colocar al frente aquello que debe consumirse primero.
Esto es una analogía: observar cómo funciona algo completamente diferente y utilizar alguna de sus características para resolver nuestro problema.
A veces la respuesta que buscamos no está en el problema mismo, sino en otro lugar completamente diferente.
La utilidad de esta técnica está en que permite observar un problema desde una perspectiva diferente y encontrar soluciones inspiradas en otros contextos. La analogía es, además, uno de los recursos centrales utilizados dentro de la sinéctica.
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