Búsqueda de Causas y Consecuencias
Esta técnica consiste en analizar un problema preguntándonos primero por qué ocurre y posteriormente qué puede suceder como consecuencia.
Imagina que compras una planta. La colocas en un lugar bonito, la riegas y haces todo lo que crees correcto.
Dos semanas después… está muriendo.
La solución rápida sería comprar otra.
Pero podemos detenernos y preguntarnos:
¿Por qué está pasando esto?
Tal vez recibe demasiado sol. Quizá la riegas demasiado. Puede que la maceta no tenga buen drenaje o que simplemente sea una planta que necesita condiciones diferentes.
Después podemos pensar en las consecuencias: si seguimos haciendo lo mismo, probablemente la siguiente planta tendrá el mismo destino.
La búsqueda de causas y consecuencias nos ayuda precisamente a no quedarnos únicamente con el problema visible. En lugar de intentar solucionar el síntoma, buscamos qué está provocándolo realmente.
Este ejercicio permite comprender un problema con mayor profundidad y evitar que nos quedemos únicamente con su primera explicación. También ayuda a encontrar soluciones dirigidas a las causas reales del problema.
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